Saltear al contenido principal
¿Cómo Afecta El Verano A Tu Sueño?

¿Cómo afecta el verano a tu sueño?

Ahora que nos encontramos a las puertas del verano se hace más notable el efecto de esta estación en nuestro descanso. El calor afecta a nuestra capacidad de conciliar el sueño y la calidad del mismo. ¿Por qué?

Con la llegada del verano se incrementan los problemas para conciliar el sueño, esto se debe en gran medida al aumento de las horas de luz, de las altas temperaturas que predominan en esta época del año, a la deshidratación y a las siestas que se toman debido al calor. Alcanzar el sueño se convierte en una odisea de vueltas en la cama, paseos por la casa y visitas a la ducha.

Alcanzar la temperatura idónea para conciliar el sueño en esta época del año, no es tarea fácil. Cualquier temperatura por encima de lo recomendado o por debajo, puede afectar a la calidad de nuestro descanso. El aumento de la temperatura corporal hace que nuestro cerebro genere menos melatonina, la hormona responsable del sueño. Esto provoca que el sueño se vuelva más ligero y menos reparador.

En verano los horarios se descontrolan variando de manera significativa, comemos a distintas horas, alargamos las tardes-noche, tratamos de aplacar el calor con refrescos con cafeína, etc. todos estos factores no favorecen en nada a un correcto descanso y desregulan nuestros biorritmos habituales.

Es por eso por lo que es importante seguir una serie de consejos que nos van a ayudar a dormir un poco mejor:

– Cenar ligero y fresco. La cena debe ser liviana y fresca, al menos dos horas antes de acostarse. Así la digestión no interfiere en el sueño. 

– Beber bastante agua para alcanzar los niveles óptimos de hidratación. Las recomendaciones de los médicos para estos días de calor es tomar en torno a 2 litros de agua.

– Evitar la cafeína, bebidas alcohólicas o excitantes. Alcohol y cafeína reducen la duración de la fase REM por lo que es aconsejable no consumirlos antes de dormir.

– Evitar practicar ejercicio antes de acostarse. El deporte genera adrenalina y noradrenalina, dos sustancias estimulantes que pueden dificultar el conciliar el sueño.

– Tomar una ducha o baño relajante de agua tibia para ayudar a conciliar el sueño. Es aconsejable que el agua de la ducha sea templada mejor que fría. Si no, el cuerpo reacciona subiendo la temperatura y a la larga produce el efecto contrario.

Además de todos estos consejos, apostar por un colchón con Terfeel®, será un factor determinante en la calidad de nuestro sueño, especialmente en esta época del año. Este nuevo poliéter, presenta valores inmejorables como regulador de las condiciones del sueño. Al ser un material de célula abierta  distribuye el calor, evitando que se concentre en determinadas zonas del colchón.

Volver arriba